viernes, 11 de abril de 2014

LA OVEJA Y EL MISTERIO.


M.•.M.•. GERARDO BOURONCLE McEVOY  B.•.R.•.L.•.S.•.INTEGRACIÒN N° 149. Vall.•. de Lima Or.•. del Perú. En la última tenida de la Log:. El Aprendiz muy intrigado escuchaba como los Maestros hablaban sobre la simbología y el Secreto Masónico; muy apurado solicitó la Palabra y pregunto:

- ¿Y cuál es ese secreto de la Masonería? Sonriendo lo miré y le dije:

Ese secreto no se revela ni a los mismos masones, cuando leas tu liturgia encontrarás que el secreto está en ti y en cada Masón de la Tierra y es deber de cada uno descubrirlo; sin embargo te contaré un cuento que espero que sepáis interpretar:

“Hace mucho tiempo, en un bosque muy lejano y en un continente perdido; existió una oveja muy inquieta, al salir a caminar y buscar una mejor hierba donde comer, se alejó poco a poco de aquellas tierras seguras y encontró un lugar muy bello al cual nunca habían tenido acceso, caminando encontró casualmente tirado por ahí una piedra preciosa, la olfateó, la miro bien y sin pensarlo dos veces se la tragó. Luego de toser muy fuertemente por el atragantamiento la pudo pasar y exclamó: Ay que dolor!!!

En ese instante se paralizó……….. Miraba alrededor muy angustiada y no veía nada, ella misma se había escuchado pronunciar palabras, inmediatamente dijo: Hola!!! - Miró hacia los lados muy nerviosa, temblaba y estaba en pánico total. Aquella piedra le había dado el Don de la Palabra. Salió corriendo nuevamente en busca de su rebaño hasta que al fin encontró otra oveja igual que ella y cuando le iba a dirigir una palabra se arrepintió. Pensó para sí: y que tal si todos quieren saber el secreto de mis palabras?; quizás querrán cortarme la panza y sacar la piedra.

Se quedó completamente muda mientras la otra oveja la miraba muy desconcertada y se acercó a olfatearla, luego de ello se dio media vuelta y se puso a seguir comiendo su hierba.

La oveja pensó para sí: si me ven como ellas pensaran que soy otra oveja más del montón, si pronuncio alguna palabra podrán ver que soy un fenómeno y querrán matarme; ya se……. Me disfrazare de hombre así ellas no solo no sabrán quien soy sino que me seguirán porque sabrán que soy el único que las puede guiar pero no como oveja, sino como hombre

Y así fue.
Esta oveja astuta se disfrazó de hombre, empezó a caminar en dos patas y salió a buscar a las ovejas, una a una las iba recolectando hasta tener una buena cantidad de ovejas. Un día cierta oveja curiosa se aproximó a la ventana de la cabaña de aquel hombre y vio como esta oveja se desprendía de su disfraz en la noche. Al percatarse de ello la oveja parlante sintió temor de ser descubierta por el rebaño y fue directamente donde la oveja curiosa y le pidió su colaboración para poder controlar al rebaño que había crecido mucho. 
Así que la disfrazó de perro, le dijo que solo existía una piedra en el mundo pero que podría ella ser su aliada para controlar aquel rebaño tan grande, fue así que le ordeno que cada vez que vea a una oveja que se quiere salir del rebaño, le muestre los dientes y ella tendrá mucho temor de irse y siempre seguirá a las demás ovejas.

Y así lo hizo. La oveja disfrazada de hombre salía por las mañanas, caminaba siendo seguido por las demás ovejas y el perro ladraba y ladraba cada cierto tiempo, a veces les gruñía y enseñaba los dientes a las demás ovejas para infundirles temor. Esta oveja astuta pues, fue así como aprovecho su condición para vivir a expensas del resto.

Entonces querido Hermano Apr:.

La oveja es la religión en el Mundo, ella sabe la verdad de que no es capaz de hablar por sí sola, que todo está en aquella piedra, pero que no puede ser divulgado porque es mejor ser o creer ser el dueño de la verdad, para ello necesita normas que infundan temor y miedo para seguir creyendo y seguir al rebaño; esa es la función del Perro, aquellas personas que viven sabiendo la verdad a medias y que es preferible servir de esa manera puesto que les da cierto poder aun sobre el resto del rebaño; el salirse de él sería como irse al infierno y perder la seguridad del paraíso eterno; las ovejas definitivamente son los seres humanos que nunca serán capaces de abandonar el rebaño por temor y porque todos son así y nadie debe cambiar, porque es mejor seguir lo que el resto hace.

¿Esa piedra, dónde está?......... Pues se la comió la oveja; sin embargo, vive ahí eternamente está presente dentro de ella pero también en el campo, allá afuera en donde ella la encontró hay muchas. Sin embargo es tan astuta que sabe que si alguien pudiese escaparse e ir en su búsqueda descubriría el gran misterio, el misterio de ese don de la palabra………………….el misterio de la vida misma quizás.

No le interesa que todos hablen, le interesa ser la dueña de la situación, ser la cabeza de todas estas ovejas inútiles y temerosas. 
Un Masón que ha visto la luz, pues ya descubrió donde esta ese campo bello y fértil, solo falta encontrar aquella piedra preciosa que está por ahí. - Es decir Maestro, que yo también debo buscarla.

En realidad ya la encontraste y la tragaste igual que la oveja, solo falta que trates de hablar como lo hizo ella; vuestra iniciación fue ese momento en que visteis la luz, solo sigue tu camino, mas no temas en hablar, ya que estáis rodeado de ovejas que ya pasaron por lo mismo y somos iguales, nadie se disfraza de hombre ni pretende ser mejor que nadie más que de uno mismo; este templo de la sabiduría y de la virtud es ese campo al cual habéis llegado y del cual no vais a querer salir; allá ese campo de ovejas que es el mundo profano vive lleno de prejuicios y dogmas impuestos por esos perros que gruñen cada vez que alguien trata de mejorar algo o cambiarlo; es por ello que nosotros no vamos a regresar a ese campo a cambiar las cosas; nosotros vamos a regresar cambiados; la transformación solo puede ir de adentro hacia afuera, solo puede ser de vos para el resto.


- Es por ello que somos distintos…..en cierta forma. No distintos como siempre os digo, sino mejores personas para hacer el bien; pero te imaginas que nos convirtamos en esa oveja parlante y queramos hacer nuestro propio rebaño?
- Pues caeríamos en lo mismo que la religión. Exacto, nuestro fin no es para nosotros mismos sino para alcanzar el bien común. Las religiones te prometen la salvación, tienen dogmas y tienen como meta convertir a gente en creyentes; La Masonería no da con ninguna de esas tres cosas; solo busca tu perfeccionamiento como ser humano y el trabajo es también de uno mismo. Tenéis las herramientas necesarias ahora si para continuar con vuestra labor; poneos ese mandil símbolo de la pureza y el trabajo del hombre sobre sus imperfecciones; sobre esos vicios y prejuicios que el mundo profano vive y que está bajo la vigilancia de esos perros de rebaños.
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