miércoles, 2 de febrero de 2011

Del GADU; trabajo de albañilería presentado por un aprendíz de nuestra logia

Hace un par de semanas, fuimos convocados por nuestro V.·. M.·. para asistir a la instalación de tres talleres en el Or.·. de Camalú, y tras un muy agradable recorrido de unas cuantas horas, llegamos sanos y salvos hasta nuestro destino, a pesar de que mi Q.·. H.·. Prim.·. Vig.·. no estaba tan seguro de que lo lográramos, pues en varias ocasiones expresó su angustia durante el trayecto.

Tras nuestro arribo, fuimos recibidos por los H.·. de ese Or.·. de una manera muy fraternal y tras el arribo de nuestro M.·. R.·. G.·. M.·. la ceremonia dio inicio, en donde por cierto, tuve el honor de ocupar en calidad de P.·. T.·. el puesto de G.·. SEG.·. DIAC.·.

La Cer.·. se desarrolló de la manera habitual, mostrándome nuevos usos y costumbres y sorprendiéndome una vez mas con simbolismos, a los cuales no había prestado atención con anterioridad.

Tras consultar sobre ellos con nuestro V.·. M.·. como ha sido mi costumbre desde que éste ocupaba el puesto de Prim.·. Vig.·., me encontré de nuevo en varios tópicos con esa respuesta que aunque me saca de mis casillas, también me recuerda que aún me falta camino por recorrer: “Aún no es de tu grado”.

Pero en esta ocasión obtuve también una respuesta afirmativa respecto a un tema, sugiriéndome nuestro V.·. M.·. que investigara de ello en un libro de Magíster. Esto me recordó a mi infancia, cuando le consultaba a mi padre respecto a alguna duda y siempre me decía: “Investígalo, búscalo en el diccionario, y si no lo entiendes entonces me preguntas”.

Revisé en mis documentos electrónicos y por casualidad encontré que tenía un libro llamado “El manual del aprendiz Masón” del autor que se me había sugerido.

Lo empecé a leer y noté que su contenido es mas exotérico de lo que hasta el momento he podido notar de la Masonería. Sin embargo, para ser totalmente sincero con vosotros QQ.·. HH.·., siempre me han interesado los temas místico mágicos y ocultos, así que con entusiasmo leí sobre alquimia, Hermetismo, la Cábala hebrea y la escuela ecléctica de Alejandría. Ampliando un poco la información con mis intermitentes búsquedas en internet.

Después de un par de horas me encontré con el siguiente tema que marcaba el libro. El titulo resaltaba del contenido de una manera imponente con letras mucho mas grandes que el resto del texto, con mayúsculas y en negritas: “EL GRAN ARQUITECTO”.

Estas palabras se quedaron grabadas en mi mente pues me sentí identificado debido a las actividades profanas que desarrollo. Pero las dudas asaltaron de nuevo a mi mente, ¿Por qué se le consideraba a sta figura simbólica un arquitecto? Para esto, debemos definir primero lo que es un arquitecto, pero no podemos hacer esto sin saber antes lo que es la arquitectura.

Arquitectura, es una palabra compuesta que proviene de los vocablos griegos Arch que significa jefe, y tekton que significa constructor o carpintero, de esta forma, se puede entender a la arquitectura como la técnica que utiliza una persona durante el proceso de edificación. Esto visto desde un punto de vista frío y técnico, pero ¿como definen los arquitectos a la arquitectura?
Expondré a continuación algunas de las definiciones que mas me gustan de arquitectos que han logrado trascender en la historia debido a su trabajo, y les pido QQ.·. HH.·. que escuchen estas palabras con los oídos de un Mas.·. a pesar de haber sido pronunciadas por Prof.·. empezando por el gran Le corbusier arquitecto Suizo-francés nacido a finales de la década de 1880 quien nos dice que: “Arquitectura, es el maestro, correcto y magnificente juego sabio de las masas traídas a la luz”.

Bruno Zevi, arquitecto romano nacido a finales de la década de 1910 nos comenta que: “La arquitectura no deriva de una suma de longitudes, anchuras y alturas de los elementos constructivos que envuelven el espacio, sino dimana propiamente del vacío, del espacio envuelto, del espacio interior, en el cual los hombres viven y se mueven”.

Y por último expondré una definición con la que siempre me he identificado debido a su carácter de trascendencia histórica y antropológica, del arquitecto Estadounidense Louis Sullivan nacido a mediados de la década de 1950, quien nos marca que: “Cada edificio que tu ves es la imagen de un hombre a quien no ves Si queremos saber por qué ciertas cosas son como son en nuestra desalentadora arquitectura, debemos mirar a la gente; porque nuestros edificios son como una enorme pantalla tras la que está nuestro pueblo Así, bajo esta luz, el estudio crítico de la arquitectura no es simplemente el estudio directo de un arte sino que se convierte en un estudio de las condiciones sociales que la produjeron.

Si nos vamos a una definición técnica y fría de lo que es un arquitecto, nos dirá que es un profesionista que se encarga de interpretar las necesidades de los usuarios para plasmarlas en espacios arquitectónicos habitables y construibles.

Sin embargo QQ.·. HH.·. podemos ver lo que un arquitecto representa a través de los ojos de quienes a esto se dedican, tal vez de una forma mas apasionada, pero que viene mas a concordar con lo que yo considero la razón de nombrar a este ente simbólico como G.·. A.·.

Es por esta razón que os he pedido escucheís estas palabras con los oídos de un Mas.·. pues imaginaos primero, a un ente que de forma sabia correcta y magnificente atrae a la luz a las masas, o a una conciencia ordenadora primigenea capaz de crear el espacio a partir del vacío, de la introspección del ser, del yo mismo o el simple deseo y fuerza de voluntad.

O por último, imaginemos un ente capaz de plasmar a través de sus obras una realidad que va mucho mas allá de lo que aparenta ser. Un ser que nos otorga conocimiento a través de pequeños secretos y la correcta interpretación de los símbolos que se nos marcan.

Si nos ponemos a analizar estos puntos, no sabemos en que momento dejamos de hablar de un ser terrenal o un simple ser humano y nos adentramos en los misterios que el universo nos encierra.

Para la Mas.·. que he tenido oportunidad de ver, el G.·. A.·., representa únicamente un principio iniciático, un simbolismo que no tiene mas valor que cualquier otro de los símbolos que utilizamos dentro de nuestro Trab.·. Mas.·..

Cada H.·. es libre de interpretarlo de la forma en que desee dependiendo de sus principios filosóficos, creencias y demás. Cada punto de vista debe ser respetado, pues aunque para algunos, el G.·. A.·. representa a la divinidad, o al Dios creador origen de todo cuanto existe, para otros el mismo principio representa la misma voluntad y principio creativos puesta en el ser humano. Es decir, la capacidad de cambiar, crear y construir un mundo mejor a base del constante esfuerzo.

Representa la constante modificación del universo propio en bien de la humanidad ¿Cuál humanidad? La propia, pues yo como individuo poseo la habilidad de poder modificar el universo y mundo de las personas que me rodean.

Podrán preguntarse pues QQ.·. HH.·. debido a mis ambiguas conclusiones que es lo que El G.·. A.·. D.·. U.·. representa para mi, el poder omnisciente de un ente ordenador o el poder de la conciencia y humana que a través de los siglos ha demostrado estar a la par de la primera.

Sinceramente QQ.·. HH.·. creo que el G.·. A.·. representa una mezcla de ambos, pues como lo dijo Sullivan, la obra del arquitecto refleja a la sociedad que lo impulsa a crearla. Es decir, creo que en el universo existe un principio ordenador, lo que generó el vacío para poder generar el espacio. 

Y que tenemos la misma capacidad creativa de este primer motor inmóvil, como lo llamó Aristóteles,  para ordenar el universo, para engendrar y regenerarnos, pues cada ser humano es un universo independiente, dentro de otra realidad que también puede ser entendida como un universo, que a su vez debe comprenderse dentro una mas y así sucesivamente de manera infinita.

QQ.·. HH.·. Comparto con vosotros estas reflexiones las cuales seguramente cambiarán con el tiempo, como me ha sucedido a lo largo de toda mi vida, pues mi universo interior está siempre en constante evolución.

   
 Or.·. de Playas de Rosarito B. C. a 24 de Enero de 2011 E.·. V.·.


Fraternalmente.
 Ap.·. M.·. Eucario Vázquez Enríquez.

sábado, 29 de enero de 2011

Masones españoles dan la cara

Cuarto Milenio - 09 Enero 2011 - 08 - Niños Brujos (FDM)

EL PEQUEÑO BUDA (Parte 8 de 8)

Wolfgang Amadeus Mozart - Symphony No. 25 in G minor

miércoles, 26 de enero de 2011

Testamento original del Sr. Lic. Don Benito Juárez Maza. Hecho a favor de su esposa la Sra. María Klerian de Juárez Maza.


Querida María.- Aunque en estos momentos estoy relativamente bien, la enfermedad que padezco es muy grave y para esta eventualidad creo conveniente darte algunas instrucciones, no dudando que queriéndome como me quieres y conociendo mis invariables ideas y arraigadas convicciones las seguirás al pie de la letra:

1º.- Si mi enfermedad fuese contagiosa, mándame a una sala especial del Hospital Militar, pagando naturalmente los médicos y medicinas que se necesiten. Me he fijado en ese hospital por ser enteramente laico y no dudo que el Gobierno me admita en el, por que si bien es cierto que no tengo la honra de pertenecer al ejército, siempre he sido considerado por los soldados y la mayor parte de los jefes y oficiales son mis amigos. Además tengo la satisfacción de haber procurado auxiliar siempre que he podido a sus viudas e hijos de los veteranos cuando han ocurrido a mí.

2º.- Si el mal que padezco no fuese contagioso, podrás curarme en mi casa, no permitiendo que entre a mi recámara ni en calidad de amigos Frailes ni Ministros de ninguna Secta Religiosa, ni que se hagan, por mis parientes, demostraciones religiosas de ningún género como rezos, etc., etc.

3º.- Si mis males se agravaren no permitas que bajo ningún pretexto se acerquen a mi, personas que creyendo de buena fé, tal vez traten de hacerme confesar o retractar de mis ideas netamente liberales y de libre pensador.

4º.- En caso de muerte reúne a mis parientes hombres, para que en unión del Presidente de la Sociedad Mutualista “Obreros Libres”, de la que soy miembro honorario, arreglen mi entierro, suplicándoles que se respeten las siguientes disposiciones:

- A.- Que mi cadáver sea envuelto en mi zarape tricolor y puesto en una caja de madera corriente sin cubierta de seda ni adorno de ninguna clase, colocando sobre la tapa una placa con mi nombre, igual a tu prendedor de acero que tiene el gorro frigio.

B.- Las esquelas que repartas han de ser en papel blanco y en esta forma: Tengo la pena de anunciar a Ud., que hoy (aquí la hora) murió mi esposo Sr. Benito Juárez, México, etc., etc.

C.- No quiero que se invite para mis funerales a nadie, dejando a mis amigos en libertad de concurrir o nó a ellos, si leen un párrafo que se hará publicar en alguno de los periódicos de la capital.
-  
- D.- El carro fúnebre que se alquile será el que se usa para las personas más pobres, sin atributo religioso de ningún género, poniendo a disposición de las personas que quieran asistir al entierro los vagones que fueren necesarios para conducirlas al panteón.
-  
- E.- Mi cadáver será depositado en una fosa del panteón francés mientras puedas arreglar que sea conducido a Gelatao para que allí sea definitivamente sepultado en una de las rocasmas grandes del terreno que me regalaron los habitantes de ese histórico lugar frente a la estatua de mi padre.

Por último declaro que es mi voluntad que tu seas mi heredera universal y única albacea. En consecuencia, todos mis muebles, alhajas, ropa, etc., y en general todo lo que tengo, te pertenece a ti única y exclusivamente, suplicándote únicamente que regales mi biblioteca al Instituto Literario de Oaxaca y que vendas mis armas, monturas, bastones y chácharas que no te sirvan para que con su producto puedas ayudarte en tus gastos.

México, agosto 8 de 1899.

Benito Juárez M. (Rúbricas)
Un sello ovalado:
BENITO JUAREZ.
8-agosto-99.
MEXICO.
                                        p.s. Delaro que este es el único testamento que dejo                        
                                               en borrador, por no tener tiempo para ponerlo en
                                               limpio.
                                                                       Benito Juárez (Rúbricas)
Logiaweb



sábado, 22 de enero de 2011

Con la Iglesia hemos topado Quédese Dios en el corazón de cada cual y enciérrense en las chabolas, chozas y favelas del mundo, todos aquellos que campan en el Vaticano, que simpatizan con el Papa


Carlos Tena; Kaos en la Red.
Más de dos mil años después del presunto sacrificio de Jesús de Nazaret, en aras del género humano, sus seguidores y fieles discípulos se dedicaron hasta ayer mismo a la noble tarea de la evangelización del mundo, llevando a los hombres y mujeres que nada sabían de aquel profeta de Belén (pero sí de otras deidades más cercanas),  una cruz y una espada con las que cercenaban las ideas y la cabeza, respectivamente, para demostrarle al orbe que el Hijo de Dios había llegado al planeta Tierra, prometiendo cielo y paraíso a los desheredados de la fortuna, e infierno y castigo a los ricos epulones, pecadores e inmorales.

Más de dos mil años después de la presunta crucifixión de aquel rabí, los inmorales, pecadores y potentados ocupan el paraíso terrenal, mientras que los pobres y miserables han de contentarse pensando en que, después de esta vida de angustia y sufrimiento, se les ha prometido una estancia eterna al lado del Señor. Muchos de ellos y ellas no están satisfechos con tal posibilidad. No sé, pero me da en la nariz que hay pocas personas que se hayan convencido de que después del último suspiro, va a llegar un ángel para llevarles a la presencia del Ser Supremo.

Más de veinte siglos después de la fundación de la Iglesia cristiana (con todas sus variantes, papas, concilios, escisiones y herejías, invasión de naciones, países, tribus y pueblos de los cuatro puntos cardinales), la riqueza y el dinero impregnan la existencia de los mensajeros del Dios de los cristianos, cuya actividad más destacada es una llamada de atención constante a los gobiernos que se declaran socialistas (es decir, a los sistemas que tienen como meta la igualdad, la salud, el trabajo, la cultura y la vivienda para todos los seres humanos), recriminándoles, con mayor o menor enfado, el sagrado cumplimiento de las libertades, entendidas como la facultad que tienen veinte familias muy devotas para monopolizar los bienes de un país. Ah, y sus medios de comunicación.

Más de veinte siglos después de la presunta ejecución de Jesucristo, esa Iglesia cierra filas en torno a sus cuentas corrientes, se niega a condenar (pero sí lamentar) los miles de casos de pedofilia y abusos sexuales de menores protagonizados por los representantes de aquel enviado de Dios. Hasta se da el caso de que un seguidor de Hitler, el actual papa Benedicto XVI, fuera elegido como sucesor de San Pedro en la tierra, se supone que para dejar sentada la complacencia hacia el nazismo del divino redentor. - Claro, cómo no, si le mataron los judíos -, dice una vecina militante del PP, mientras acaricia una Luger.

La expansión del cristianismo se ha distinguido a lo largo de ese tiempo por haber invadido a sangre y fuego, en nombre de la bondad y la fraternidad, a media humanidad, desde Europa a Latinoamérica, desde el lejano Oriente al océano Ártico, masacrando civilizaciones, etnias, culturas y poblaciones que adoraban otra clase de deidades, que aunque crueles en sus exigencias de sacrificios y ofrendas, les eran más propias que los latigazos y hogueras de aquellos frailes, curas, sacerdotes y obispos, encendidos de cólera ante el paganismo que hallaban durante sus santas guerras, que el Borbón llama Cruzadas.

El Cardenal Rouco Varela se acaba de reunir con Zapatero para ver qué pasa con el dinero de la Iglesia Católica española en estos tiempos de crisis. Y pregunto:
¿No deberían ser los fieles, quienes sostuvieran económicamente a sus predicadores?

¿No es más lógico que los madridistas sean quienes sustenten a su equipo?
¿No son los ciudadanos españoles de cualquier ideología, credo, sexo o raza, quienes soportan al estado con sus impuestos?

¿No es el estado el que con el dinero de todos financia a la banca privada cuando esta se halla en dificultades?

¿No es el gobierno el que niega el dinero público cuando el ciudadano tiene problemas acuciantes?

¿No es lógico que fueran los militantes quienes nutrieran las arcas de sus partidos políticos?

¿Qué hace entonces un presidente de gobierno discutiendo acerca de los bienes de la Iglesia, si la labor de esta multinacional debe estar impregnada, ante todo, de carácter espiritual?

¿Qué pinta este monopolio recibiendo de las arcas del estado, no sólo millones de euros, sino edificios, suelo urbanizable, exenciones tributarias, rebajas de impuestos, y mil triquiñuelas más, dignas no de un colectivo que se diga cristiano, sino de un aquelarre tan inútil como rastrero?

Llevamos soportando dos mil años de impostura, de hipocresía, de defensa de las dictaduras más asesinas y genocidas, de apoyo a las masacres, de tibia condena de la guerra, de alerta ante la inmoralidad pero silencio y lágrimas de cocodrilo ante los casos de pederastia propios.

Llevamos aguantando decenas de años de publicidad engañosa, de anuncios, cuñas y spots gratuitos en todas las cadenas, diarios y emisoras del mundo, cuya financiación en ocasiones venía marcada por el dinero blanqueado, que otros llama negro. Y aún así, cada día hay menos muchachos que acudan a los seminarios para hacerse sacerdotes e impartir las enseñanzas de Jesús entre los pobres y desheredados.

Cada día son más extrañas las vocaciones entre las jóvenes para dedicarse a emular a la madre Teresa de Calcuta. Eso ya son cosas de algunas ONG y sus monaguillos a lo Alejandro Sanz, estremeciéndose  por los millones de niños infectados de SIDA en el tercer mundo, evadiendo impuestos a paraísos fiscales, o en el colmo del sarcasmo, apoyando a las multinacionales de la industria farmacéutica, que se niegan a fabricar medicamentos baratos.

Pero afortunadamente cada día hay más sospechas fundadas de que la Iglesia Católica, y todas las demás, son mucho más que el opio del pueblo. Son su contaminación, sus heces, su castigo, su paranoia, su prisión y su muerte.

No soy ateo, sino agnóstico; nunca he pegado o maltratado a una monja o un hermano marista. Jamás he insultado a un sacerdote, aunque fuera el confesor de Rubalcaba. Prometo que no soy anticlerical profundo, pero lo que no soporto es la impunidad del delito en sesión continua, la impostura durante veinte siglos, la mentira desde hace dos mil años.

Quédese Dios en el corazón de cada cual y enciérrense en las chabolas, chozas y favelas del mundo, todos aquellos que campan en el Vaticano, que simpatizan con el Papa y sus enseñanzas, para cumplir lo que les ordenó su líder espiritual. Mientras tanto, lo que más me llama la atención es la piedad del ser humano para con sus impostores, sus verdugos y torturadores.

Y es lo que yo digo: Jean Jacques Rousseau tenía toda la razón cuando hablaba de que el ser humano es bueno por naturaleza. Un día crucificaron a Cristo, pero de 264 papas que ha habido en la historia, solo veintiuno murieron como mártires; cuatro fallecieron en el exilio y uno en la cárcel. A esa lista se pueden añadir otros nueve pontífices que desaparecieron en circunstancias violentas: seis fueron asesinados, dos la palmaron por las heridas en el curso de revueltas y uno por el derrumbe de un techo. Dos fallecieron víctimas de su glotonería: Pablo II en 1471, después de haber comido dos melones enormes, y Clemente XIV que se fue al otro mundo en 1774 por una indigestión.

¡Ah¡… y el papa Juan Pablo I, quien falleció tras ingerir una sopa que le llevó a la cama una monjita, preparada al parecer en la cocina del cardenal Ratzinger. No se hizo la autopsia al cadáver, ni se analizó el líquido, por obvias razones que sólo el Vaticano y el Señor conocen.

Por eso no me fío ni de Dios. Y menos aún de Rouco Corleone Varela.