Nosotros la Masonería condenamos el cobarde atentado ocurrido el lune15 de Septiembre de 2008 en el marco de las celebraciones patrias de la Independencia Mexicana en la ciudad de Morelia, Michoacán México, en el que ocho o más personas murieron y más de 100 resultaron heridas.
Nosotros el Gran Pueblo masónico enviamos condolencias a los QQ;,HH:. De ese Gr:.Or:., Quien preside el Foro Secreto Masónico, con profundo dolor envía un ya basta a la Violencia, y un pésame a las familias que sufren la pérdida de sus seres queridos..
Este comunicado que se emite por un modesto Foro Masónico pero que sabemos será leído por Masones de varios Orientes. Expresamos que la muerte de esos inocentes es un crimen que clama justicia al y que preocupa en lo más profundo a la Masonería Toda.
Porque en el Mundo, crece la cultura de la muerte y el desprecio más absoluto por la vida humana, el respeto a la dignidad de las personas, y esto preocupa a los masones del mundo.
Quienes hayan incurrido estos abominables asesinatos, deben saber que podrán escapar impunemente a la justicia profana pero no librarán el juicio de Dios “El Gran Arquitecto del Universo” que, si bien es piadoso, también es juez justo.
"Dios el GADU dará a cada uno según sus obras, y las obras de estos criminales son de destrucción, dolor y muerte.
En una Fiesta Patria donde los mexicanos nos reunimos felizmente a conmemorar pacíficamente un aniversario más de la Independencia Mexicana, y que los mexicanos somos exhortados a la unión,no es justo que sucedan estas atrocidades .
Felicidades a la Digna Leal y Benemérita Logia Simbólica Zaragoza Numro 3, de la ciudad de Tijuana, Baja California, por su 85 aniverario de fundación.
Si el instrumento material en que los militares basan su poder son las armas, y los ricos el dinero, el de los religiosos la mentira, el de los políticos las falsas promesas, los masones no tenemos ningún instrumento material en el que apoyarnos para ejercer nuestra influencia, más que la Razón.
Por ello debe ser precisamente la Razón la que corrija el rumbo Augusto de Nuestra Orden Masónica-Nuestra influencia es inmaterial y mucho más sutil. En algún sentido podría decirse que es la palabra; sin embargo, ella es sólo el vehículo de otros componentes subterráneos e imponderables que subyacen bajo el poder. Este está basado en una mezcla de secreto, doctrinas,inteligencia, fraternidad y, en mucha parte, sinceridad. Los masones tenemos miedo a lo que pueda sucederle al ciudadano si no sigue las pautas que con el Buen Orden Mundial le han marcado.
El poder se ejerce, en último término, mediante normas precisas; pero antes de llegar a ellas hay otras mil maneras sutiles de ejercerlo que van desde las conversaciones privadas y de los bulos lanzados para observar la reacción del pueblo, hasta los programas televisados con su correspondiente manipulación de la mente de los ciudadanos.
El fin último de nosotros los masones es estar ejerciendo la fraternidad, impulsar ideas positivas, mantenerse unidos y luchar no sólo contra los embates de nuestros enemigos, y contra las intrigas de algunos de nuestros propios miembros, miembros que se han infiltrado de otras instituciones políticas o religiosas. En esta lucha —que en muchos se convierte en una distracción de nuestros objetivos fraternales— se nos va la mayor parte de nuestra energía.- la institución masónica gasta el setenta por ciento de su energía en mantener el Orden de sus miembros, todo esto es un gasto inútil de tiempo, que bien podríamos emplearlo en el bien de la humanidad.
El intrigar, el lanzar bulos, el poner zancadillas, el aprovecharse de la debilidad pasajera de su adversario, el lanzar sospechas sobre la conducta de alguien y el mentir con cara de quien está recitando un versículo del evangelio son las armas normales de los infiltrados en nuestra institución masónica. Los infiltrados en nuestra orden masónica llegan inclusive a ser autoridades, y usan cualquiera de ellas, y hasta, si hace falta, difamar a un buen hermano masón, con tal de mantenerse en el puesto de privilegio. Puede ser que haya alguno que en el último minuto vacile en llegar a semejantes extremos, pero la mayoría contentará su conciencia con alguna motivación « seudo ética» y dejará que la justicia masónica sea atropellada.
El gobernar a la masonería debería ser de hecho por aquellos masones que previamente hubiesen demostrado no sólo que eran capaces de llevar adelante empresas masónicas sino que estuviesen limpios de toda mancha de corrupción, pero como no es así nos encontramos con tanta frecuencia con ejemplos de dignidades masónicas, grandes y pequeñas, que, una vez instalados en el puesto de poder y con un cierto grado de impunidad, atropellan a mansalva la justicia... y el erario de la Logia.
En la actualidad y según el mecanismo de nuestra imperfecta democracia masónica, de ordinario, se llega al poder masónico adulando, vociferando en las tenidas de Gran Logia las consignas que dicta la sin razón, dejándose atropellar por los que están arriba y «tragando sapos», según el argot popular, demostrando que se es más masón que el propio Benito Juárez, atacando a los adversarios con más saña que los demás, y mintiendo con palabras más bellas.
Este es el gran flaco de nuestra democracia masónica junto con el hecho de que, una vez elegidos los candidatos, no hay manera de deshacerse de ellos cuando no cumplen o cuando traicionan abiertamente los deseos de los que los han elegido:
Luis Donaldo Colosio político sacrificado, cuya muerte quedó impune; ¿Pena de muerte para asesinos?
Cuando estudiaba mi primera carrera profesional, la situación en casa era crítica en lo económico y familiar.
Sin entrar en dolorosos detalles que afectarían a terceros, dire que me ví obligada a trabajar para poder estudiar.
Así las cosas, los empleos de medio tiempo para alguien que recién salió de la prepa no crecen en los árboles y con muchos esfuerzos conseguí el peor de ellos pero que al menos me permitía llegar a tiempo a clases.
Éste consistía en dar clases de literatura española a los presos de la penitenciaría para varones de Santa Martha Acatitla, la grande, denominada así porque allí se encuentran aquellos criminales que ya han agotado todas las instancias legales y compurgan allí su sentencia hasta el término.
Por las condiciones excepcionales de la secundaria técnica que opera al amparo de la ley de normas mínimas y remisión parcial de la pena, se me autorizó el empleo sin contar con el título de maestra normalista ya que agradecen al cielo que cualquiera se aparezca a cubrir las vacantes mal pagadas, peligrosas y encima lejanas.
Durante casi 5 años mi rutina diaria iniciaba de madrugada para llegar en 3 ó 4
camiones hasta el fin de Iztapalapa a checar tarjeta antes de las 7 a.m., dar mis clases, colaborar en las entrevistas para preliberación y realizar otras actividades de orden cultural.
Salía de allí a medio día con una torta de frijoles y una concha tomadas del rancho carcelario para llegar a CU antes de mi primera clase a las 2 pm.
Esos años departiendo con lo más granado de la criminalidad me autorizan moralmente a reiterar que creo totalmente en la pena de muerte y que considero indispensable revivir el espítiru original del artículo 22 de nuestra constitución que la señala para secuestradores, salteadores de caminos, traidores a la patria y asesinos con alevosía.
Estoy harta de escuchar las explicaciones bizantinas de los defensores de los derechos humanos que sólo se abocan a tutelar los de los criminales sin pensar que son las víctimas las que deberían quedar salvaguardadas de entes que no merecen el calificativo de humanos y menos aún de animales ya que estos matan por hambre o protección, nunca por el placer de hacer daño o generar una ganancia adicional al sustento cotidiano.
En mis años de trato con criminales, violadores, secuestradores, asaltantes, pederastas, narcotraficantes, asesinos a sueldo, rateros y maleantes de toda calaña puedo asegurar que hay en algunas personas un gen maligno que impide toda rehabilitación y que la linea sutil del bien y el mal está totalmente borrada en sus mentes.
Para ellos no hay rehabilitación posible, sólo la destrucción de su malignidad pone a salvo al resto del mundo de esta mancha contaminante.
Con los pelos de la burra en la mano puedo afirmar sin temor a que nadie me contradiga que las cárceles no son centros de rehabilitación como cacarean las autoridades sino verdaderas universidades del crimen, sobre todo las prisiones mexicanas que tienen este sui generis sistema tipo Club Med donde el preso goza de mil canonjías siempre y cuando las pueda pagar y que son un verdadero insulto de corrupción para las víctimas a las que la justicia nunca les cumple.
El caso de Fernando Martí, este terrible secuestro que no sólo acabo con la vida de un jovencito de sólo 14 años, sino con toda su familia que quedó moralmente destrozada, vuelve a poner en el tapete de la discusión el tema y creo que ya hay que dejarnos de niñerías y aceptar que la realidad nos ha rebasado y que no vivimos en Disneylandia.
El diputado priista Emilio Gamboa desde la Cámara de Diputados lanza la propuesta y yo estoy dispuesta a sentir simpatía electoral por cualquiera que saque de circulación a esos seres abominables sin entraña que no se tocan el corazón para jugar con la vida y suerte de los demás, porque no nos hagamos idiotas,, ¿alguien espera que años en reclusión rehabiliten a estos monstruos?
La opción que dan los defensores de los derechos humanos es la cadena perpetua que no lo es tanto ya que la pena máxima en México es de 40 años no acumulables y con la ley de normas mínimas y remisión parcial de la pena hablaríamos que en no más de 18 años el sujeto estaría en la calle delinquiendo de nuevo, eso, claro está, si no se fuga antes, tras vivir entre rejas de nuestros impuestos gozando de visitas familiares, conyugales, comida casera, televisión, celda privada y todo lo que su dinero le pueda comprar gracias a la rampante corrupción carcelaria.
No seamos inocentes, el Mochaorejas o estos judiciales de la banda de la flor no tienen rehabilitación posible como tampoco la tienen quienes actúan por compulsión como los violadores y pederastas, por lo tanto antes que una manzana pudra a todo el barril es mejor desecharla.
Por ello le invito a que presione por que la pena de muerte regrese a nuestro país. Ya se que los estudiosos del derecho, mismos que posiblemente no hayan pisado una cárcel ni de broma vengan a decirme que eso no limita la delincuencia, argumento que tal vez sea cierto en teoría pero en la práctica se ha demostrado que la mano dura ayuda bastante a evitar las reincidencias.
En esos avatares de mi rocambolesca vida, pasé un tiempo en Afganistán y Pakistán, paises musulmanes que no se andan con cuentos a la hora de castigar el crimen.
Allí si robas, se te corta la mano criminal y la horca te espera en casos de asalto, asesinato o narcotráfico, con lo cual puedo afirmar que me sentìa más segura al viajar al lado de los guerrilleros Mujaidines afganos que dejando mi carro estacionado en una calle céntrica de la Ciudad de México.
Por ello celebro y lo hago con mayúscula que el gobernador Perry de Texas no haya echado la pata para atrás a la hora de castigar a José Medellín, ese tamaulipeco indocumentado que hace 15 años tomó parte en la violación tumultuaria, tortura y muerte de dos adolescentes en Houston y al cual tan 'valientemente' defendió a un costo millonario el gobierno mexicano aduciendo al hecho que cuando fue detenido él no solicitó auxilio consular ni se le informó del derecho al mismo.
Medellín, cínico en su confesión, esperó en el pabellón de la muerte por una clemencia que no tuvo para con sus víctimas tras alegatos legales que le prolongaron la vida 15 años. Finalmente la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos se puso de corbata a la Corte Internacional de la Haya e hizo lo que su ley dice en su país. Y de nuevo lo apoyo, ya basta de hacerle a la Medre Teresa de Calcuta con esta bola de desechos sociales.
Necesitamos mano dura, que delinquir no sea buen negocio, que la policía nos cuide en vez de hacernos sus víctimas y que en México el crimen no sea buen negocio.
Cuando pienso en cuantos Fernandos Martí hay por allí, víctimas de judiciales, policías, Afis y demás yerbas, reitero mi llamado a que dejemos de pastar mansamente como borregos y alcemos la voz con un ¡Ya basta! claro y fuerte que se escuche en el 2009 en las urnas, único lenguaje que entienden nuestros políticos Totalmente Palacio.
A estas alturas de mi vida, tan llena de altibajos, bueno , más bajos que altos, curtida por la crueldad de verdaderos pros, no siento que tenga ya nada que perder al intentar iniciar un movimiento ciudadano que responda realmente a lo que siempre hemos soñado y nunca hemos obtenido, como dice mi admirado Mario Benedetti :
'Te quiero en mi paraiso, es decir que en mi país la gente viva feliz, aunque no tenga permiso'.